Archive for the ‘Vida humana’ Category

XVII Feria del niño en Pozuelo de Alarcón

10/06/2011
El sábado 4 de Junio como cada año tiene lugar en Pozuelo La Feria del Niño. Este año, el tercero consecutivo, Derecho a Vivir ha vuelto a la Feria para llenarla de corazones rojos. Desde las nueve de la mañana voluntarios de Dav Noroeste han estado explicando  y mostrando los bebés Aido, sobretodo entre los más pequeños que quedaban encantados.  Ellos, a diferencia de la exministra, si que tienen claro que son bebés dentro de la tripita de mamá.
Hemos repartido  pies preciosos, palas de playa, gorras, y globos rojos, muchos globos que venian a reclamarnos continuamente. Y los niños pintaban sus corazones en cartulinas haciendo separadores de libros, llaveros y muchos dibujos, nosotros les pintábamos corazones en sus caras sonrientes. Mucho ambiente en nuestro stand, como cada año, hasta má allá de la hora de cierre. Y como cada año hemos llegado al corazón de muchos para que se respete el latir de los corazones de los más pequeños de todos. Podéis ver algunas de las fotos en este enlace, haciendo clic AQUÍ

Un apunte sobre el origen de la vida

24/01/2011

Ayer tuve ocasión de asistir a una conferencia de una amiga, científica, sobre el tema de la fecundación in vitro. Imagino que los lectores, en líneas generales, conocen en qué consiste este procedimiento. El proceso en sí plantea problemas éticos de envergadura. Me centro en la reflexión sobre el origen del proceso.

La diferencia esencial entre un bebé concebido de forma natural a uno que lo hace in vitro radica en el origen. En el primer caso, todo acontece en el cálido útero de la madre, donde de millones de espermatozoides, sólo uno (y raras veces, dos o tres) consigue, por sí mismo, penetrar a través de la membrana del óvulo para fecundarlo. Una vez producido esto, comienza un proceso vertiginoso de multiplicación celular en el útero de la madre que culminará con el nacimiento de un nuevo ser humano único e irrepetible.

En el caso de la fecundacion in vitro, el médico elige el espermatozoide que va a entrar y lo introduce (a veces pinchando con una pipeta) en el óvulo que previamente se ha extraido del útero de la madre. Una vez fecundado, normalmente tras unos cuantos intentos en cuyo proceso se pierden 3 ó 4 vidas humanas (únicas e irrepetibles también), se reintroduce en el útero de la madre.

Un niño pasa de ser fruto del acto de amor de unos padres a un éxito de laboratorio.
«Hombre, los padres de bebés probeta también se quieren» me dirán. ¡Claro que sí! Tendrá el cariño de los padres a quienes no les fue dado concebirlo de forma natural, pero su origen nunca dejará de estar en un laboratorio.

Imagino que prácticamente todos los que leamos este artículo hemos sido concebidos de forma natural.  ¿Te daría igual haber sido concebido en una probeta?
De aquí unos años, habrá muchos niños, ¡muchos gemelos! que no podrán decir lo mismo. ¿Les dará lo mismo haber sido concebidos en laboratorio? ¿Se enorgullecerán de ello? ¿Les entristecerá?

La conferenciante dijo que con este procedimiento la concepción de cada ser humano pasa de ser un sublime acto de amor a un acto de técnica espectacular. Porque, sin duda, lo es. ¿Qué más goloso hay para un científico que crear vida en el laboratorio?

De nuevo aparece esencial una ética que reconozca cuáles son los valores propiamente humanos, los tenga siempre delante y no los sacrifique por otros intereses o valores que ponen en riesgo la identidad del hombre como hombre.

Georgina Trías
www.georginatrias.wordpress.com